Al menos así lo describe un documento filtrado para los inversores y es que no podemos esperar menos del ambicioso nuevo juego de un ex jefe de GTA, Leslie Benzies.

Según ha detectado el analista Roberto Serrano, Galaxy Interactive tiene una presentación en su página web en la que detalla algunas de las empresas en las que ha invertido, Entre ellas se encuentra “Build a Rocket Boy”, el nuevo estudio del expresidente de Rockstar North, Leslie Benzies, Aunque el documento no nombra a Everywhere por su nombre, sí da alguna información sobre en qué ha estado trabajando el equipo de Benzies.

El informe describe Everywhere como un “Ready Player One de la vida real”, en referencia al libro y la película sobre un mundo abierto de realidad virtual. Como se puede ver en la web original, ponemos un extracto traducido:

Juego AAA de mundo abierto con una experiencia multijugador que incorpora una narrativa épica de varios capítulos, contenido generado por el usuario a través de un ‘sandbox virtual’ donde los jugadores pueden crear sus propios mundos, y profundas integraciones sociales y de streaming

Esto es lo más oficial que tenemos hasta ahora del juego, además de la breve descripción y un teaser en su página web oficial

En un futuro cercano, la tecnología ha llevado a la humanidad al precipicio de un cambio mundial.

Hay quienes quieren usar esta tecnología para beneficiarse sólo a sí mismos, y quienes quieren usarla para ayudar a toda la humanidad. ¿Miraremos a las estrellas? ¿O miraremos sólo a nuestros pies? ¿Nos inspiraremos? ¿O viviremos con miedo?

“Hay una guerra entre el bien y el mal en los corazones de los hombres y las mujeres. Todo está cambiando. Y no hay vuelta atrás. Es un juego. Es una comunidad. Es un mundo nuevo. La tormenta está en el horizonte. Y es sólo el comienzo de Everywhere”.

Sinopsis de “Everywhere”

También sabemos que en 2020 cambiaron de motor gráfico, pasando del Lumberyard de Amazon al Unreal Engine.

Leslie Benzies dejo Rockstar en 2016 después de tomarse un año sabático. El productor demandó a Take-Two Interactive por 150 millones de dólares en concepto de derechos de autor no pagados, alegando que la compañía intentó forzar su salida después de ese año sabático. La demanda se resolvió finalmente en 2018.